Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
La colonia Juárez, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, ha experimentado diversas transformaciones a lo largo del tiempo.
El Paseo de Bucareli conecta el Centro Histórico con la colonia Juárez. En su extremo norte se encuentra uno de los pasajes menos transitados por el turismo convencional. Entre antiguos edificios de oficinas y estructuras de principios del siglo XX, sobreviven espacios que fueron clave en la vida cultural del país, como el extinto periódico Excélsior. En la actualidad, varias galerías, talleres y librerías ocupan antiguos locales de imprenta, ofreciendo una experiencia cultural distinta en un entorno de valor arquitectónico.
Entre Liverpool y Marsella, la calle Oxford alberga algunos espacios que han sido adaptados para fines culturales. A pesar de su corta extensión, esta calle es conocida por contener pequeñas librerías de fondo editorial independiente. Una de ellas, ubicada dentro de una antigua casa adaptada, ofrece títulos de historia, teoría crítica y literatura contemporánea, en un ambiente silencioso que invita a la lectura sin interrupciones. Este tipo de espacios representa una alternativa para quienes buscan alejarse de las grandes cadenas comerciales.
A unos pasos del Monumento a la Madre, el pasaje París conserva fachadas de influencia francesa con balcones de hierro forjado y muros de cantera. Aunque muchos de los inmuebles han sido reconvertidos para nuevos usos, aún es posible identificar elementos originales como vitrales, pisos de mosaico y puertas de madera tallada. Algunos de estos inmuebles alojan cafeterías que conservan mobiliario de época y recetarios tradicionales, lo que permite apreciar la continuidad entre arquitectura y gastronomía local.
La colonia Juárez concentra una importante cantidad de librerías de segunda mano, muchas de ellas ubicadas en pasajes interiores o bajo escaleras antiguas. En la calle Dinamarca, por ejemplo, existe un espacio que funge como archivo informal, donde pueden encontrarse ediciones descatalogadas de literatura mexicana, revistas de arte y ensayos políticos de distintas décadas. El acceso suele ser gratuito y algunos libreros permiten revisar el material sin obligación de compra, fomentando la consulta libre de contenido histórico.
En los alrededores de la calle Londres, varios cafés conservan la distribución y mobiliario de mediados del siglo XX. Algunos conservan barras de mármol, sillas de madera curvada y estanterías empotradas, que funcionaban originalmente como boticas o expendios de panadería. Estos establecimientos no solo ofrecen alimentos, sino también un contexto para entender los cambios en el comercio urbano de la colonia Juárez. En ciertos casos, los menús incluyen referencias a recetas tradicionales de la ciudad, recuperadas mediante entrevistas con vecinos y antiguos dueños.
Aunque muchas calles de la colonia Juárez se encuentran bien documentadas, algunos de sus pasajes más interesantes no aparecen en los recorridos turísticos habituales. Ejemplos de esto son los accesos interiores de edificios porfirianos, que conectan patios centrales y corredores adornados con azulejos. Estos espacios, aunque en su mayoría son de propiedad privada, pueden observarse desde la vía pública y forman parte del entramado histórico del barrio. Los visitantes interesados en la historia urbana suelen recorrer estas rutas a pie, prestando atención a detalles como tipografías originales en fachadas o números de vivienda tallados en cantera.
Al recorrer la colonia Juárez, se sugiere prestar atención a la señalética patrimonial que identifica inmuebles catalogados por el Instituto Nacional de Bellas Artes. También es útil consultar guías culturales o mapas de arquitectura disponibles en centros comunitarios y librerías locales. Estos recursos permiten ubicar con mayor precisión los pasajes mencionados, así como otros de interés arquitectónico y cultural.
La colonia Juárez continúa siendo un espacio dinámico donde la historia y la vida cotidiana se entrelazan en corredores poco visibles. Explorar sus pasajes ocultos ofrece una perspectiva distinta de la ciudad, alejada de los circuitos tradicionales, pero rica en contenido cultural y arquitectónico.